Día de trabajo. Autor: Alfredo Javier Arnez Valdés

Estimada Lenny

Pasaron tres meses desde la última vez que te escribí. Me hice adicto a las conversaciones epistolares debido a que me es mas facil ordenar mis ideas en medio del frenesí comunicacional que estamos viviendo y a la imposibilidad de conectarnos por nuestros horarios.

Trabajo actualmente de funcionario público en las oficinas de producción de lacteos bolivianos en atencion al cliente. ¿Sabes algo?, el sueldo es bastante bueno cuando se trabaja para el gobierno, por contraparte, es bastante más difícil para un trabajador privado mantener su puesto de trabajo ya que estas estan cerrando a un ritmo acelerado. Es dificil para un empresario sobrevivir a la excesiva carga impositiva y restrictiva que se cierne sobre el aparato productivo Boliviano, lo digo en alusión a Elías y su esposa, que tuvieron que cerrar su hilanderia porque se perdieron bastantes mercados y su hijo aún busca trabajo…, creo que me inscribire al partido para ver si puedo ayudarlo a conseguir algo aquí.

Sabes tu que no comparto la orientación del gobierno, aun cuando siempre consideré abstenerme de opinar sobre politica (ya me conoces, odio debatir sobre eso), pese a lo que fuere, aprendí a cubrirme las espaldas y a esquivar la malicia de los compañeros más fanáticos. Nos tienen muy vigilados, obvio respetan nuestros feriados y demás, aunque te cuento que recientemente tuve que asistir a la proclamación de la postulación del presidente ante amenaza de descuento por planilla. Se me hace complicado muchas veces viajar en dias de descanso ya que no faltan actividades grupales impulsadas por el jefe, que es muy partidario de quitarnos uno que otro domingo. De todas maneras sabes como es el respeto a las horas de trabajo aquí (es una quimera), ¿Te acuerdas de tu tía Marta?, trabaja en un colegio católico como profesora de matemáticas, te comento esto para que te des cuenta que a veces no es mucho mejor en instituciones privadas, ya que al parecer la directora, que es religiosa, andaba empeñada en construir un templo y a tu tia le amenazan con quitarle el puesto si no dedica sus domingos a recaudar fondos para la causa…, lo peor es que ahora el asunto es la mantencion de la construcción el problema…, asumo que tendrá alguno que otro dia libre para verla.

¿Te acuerdas de la señora Cleo?, te comento que está enfrascada en una pelea judicial en contra de su antigua empleadora. Ella, como dependienta de una tienda de electrodomésticos, trabajaba incluso diez horas diarias, a veces mas. El asunto es que un día la dueña decidió prescindir de sus servicios alegando un monton de cosas en contra de la vendedora, ante lo cual ella pidió sus respectivos beneficios sociales. Aun no quiere pagárselos, incluso si ganaba menos que el mínimo nacional y a sabiendas que ella es dueña de por lo menos cuatro tiendas similares aquí.

No pretendo quitarte mas tiempo prima querida. Espero que Europa te esté tratando bien. Me comentaste que allá los inmigrantes tienen las condiciones un tanto difíciles, pero valora lo que tienes…,sabes ahora por qué te lo digo.

Sin más que decir me despido y te mando un beso enorme a la distancia.

Sinceramente

Edgardo Kaufmann

Categoría : Derechos Humanos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .