Despistes de Greenwich. Autor: Nendo Dango

Ninguna carretera pasa por el poblado de Sèlbo, al norte de Burkina Faso. Sus vecinos no conocen más geografía que hasta donde alcanzan con sus bicicletas. No han estudiado cartografía ni están al corriente de dónde queda Greenwich. Allí están ellos, haciendo vida normal sobre el meridiano cero; cuidando de sus rebaños, mirando al cielo por si lloviese; ajenos a la línea invisible que, en un círculo imaginario, parte al mundo en dos mitades, conectando los polos terrestres por Greenwich (y por la aldea de Sèlbo). Nadie echa cuentas de la longitud y latitud donde sus ancestros levantaron las cabañas; les trae sin cuidado la geodesia, las representaciones a escala, la planimetría, los sistemas de proyecciones estereográficos, gnomónicos o poliédricos y a qué se dedicaba Gerardus Mercator. En Sèlbo no rebaten la ecuación cartesiana del elipsoide bajo el árbol de la palabra; aun así, sólo ellos saben leer las señales sutiles de la encrucijada de caminos sahelianos que se desmenuzan en una maraña de senderos. Un mar de veredas caóticas a los ojos del extranjero, perdido entre mapas y satélites.

Entre saltos, atravieso Sèlbo por la pista de tierra que lo cruza. En el GPS verifico la latitud: 0º. Dato inútil y bello. Todo sigue en su sitio. Sensación –acuerdo universal- de estar en medio del mundo, aunque en realidad, Sèlbo esté en mitad de la nada.

Categoría: Relato de Viaje

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