Hospitalidad. Autor: Nendo Dango

Dispuso la noche anterior que el extranjero dormiría en su pequeña cabaña circular. Sobre un colchón de hierbas cortadas, elevado sobre unas tablas, el jefe del poblado y yo pasamos la noche juntos en el mismo catre; obligando a la hija y a la primera esposa a dormir en el suelo, cada una a un lado. Tardé un buen rato en dormirme. Desde la hoguera que afuera continuaba encendida, una claridad tambaleante se filtraba por los huecos de las paredes levantadas mediante ramas anudadas con flejes vegetales. El capricho de las llamas dejaba entrever detalles del interior; asomaban algunos instantes al centelleo y luego desaparecían en un destello de diapositivas: un tirachinas con la goma de una cámara de bicicleta colgado de la pared, algunos cacharros de cocina ennegrecidos por el humo, al dorso de la puerta de tablones un retrato del presidente y una camisa vieja bien planchada, un manillar oxidado de bicicleta suspendido del techo cónico de ramas, y de pié sobre el suelo, un fusil Kalashnikov.

Salí de la cabaña disfrutando del aire nuevo y fresco de mañana. La niña y una de las esposas del jefe esperaban junto a un taburete pequeño de madera; sobre éste un vasito de plástico con agua marrón y un cepillo de dientes gastado con las hebras abiertas por el uso. Sonreían satisfechas, a la espera de honrar a su extranjero: ser el primero en cepillarse los dientes con el cepillo familiar.

Categoría: Relato de Viaje

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