Johatsu. Autor: George Barahona

La luz se apago y la oscuridad entro de nuevo
Sj Watson

Habrá veces que tendrás que vencer la oscuridad, a un sin luz
Anónimo

Hoy cuento la historia de mi vida, aunque nadie la crea. Es difícil imaginar que un indigente como yo haya tenido una vida previa, pero es así. Todos tenemos un pasado, solo que algunos decidimos huir de el. Quedaran impresionados al saber quien fui y lo que hice, pero es mejor contar solo el final de mi historia, total son los finales los que la gente le gusta leer.

Mi nombre era Javier Delgado. Me desempeñaba como consultor financiero de una empresa aseguradora de riesgo. Tuve clientes importantes, incluidos un ex ministro de comercio chileno. Mi vida transcurría plácidamente entre mis viajes a Londres. En el plano personal también estaba viviendo un buen momento pues me iba a casar con una bella señorita, la cual había conocido en mi último viaje a Paris. Además estaba esperando un ascenso y un traslado al extranjero.

Por esos días se vivía unas situaciones inestables en mi país. Entonces ocurrió algo que nunca había esperado. El gobierno de mi país decidió expropiar varios activos de la consultora Averrois, una filial de la empresa para la que trabaja. Como respuesta la casa matriz cerro la filial y emprender acciones judiciales. Más de ciento cincuenta personas quedaron en la calle.

De un solo golpe mi rutina cambio. Tuve que despedirme de mi corbata y mi frac. No supe nada de la oficina, mucho menos de mis compañeros. Los días comenzaron a pasar y empecé a desesperarme. Mi novia estuvo todo el tiempo conmigo, siempre apoyándome. Movió cielo y tierra para que yo tuviera un mejor empleo, pero no lo logro.

Por mi parte yo comencé a sufrir graves crisis de ansiedad. Comencé a tomar prozac de forma puntual. Parte de mi gran tiempo libre lo dedique a la cocina y la repostería, también empecé a leer bastante filosofía, pero los cambios eran evidente.

MI círculo social comenzó a darme la espalda. David, por ejemplo, dejo de invitarme a sus reuniones sociales en el club de caballería, mientras que Felipe me borro de su grupo en whasapp. Entendí que todo a mí alrededor se caía como un castillo de naipes, pero todavía quedaban más golpes.

Una noche mi novia anuncia que quiere romper conmigo, argumenta que no se siente identificada con nuestra relación. Yo la dejo ir sin protestar; total quien va querer estar con un apestado como yo.

Dos semanas después me llega el siguiente mensaje por correo electrónico.

Se le informa al señor Javier delgado que el límite de su tarjeta de crédito ha sido rebasado. Debe cancelarlo en su totalidad, de lo contrario acareara una tasa de mora alta

Se le recuerda que todos los créditos se encuentran suspendidos.

Sin más nada que agregar se despide

Banco de inversiones y valores.

Recuerdo que esa noche me puse a llorar como un niño. Maldije mi suerte. Era inconcebible que esto me estuviera pasando a mí. Yo que había estudiado en las mejores universidades de este país ¿entonces de que me sirvió mi MBI?

Esa misma noche bebí cuatro cervezas e ingerí pastillas de prozac hasta cansarme. Prendí la televisión y me di cuenta que estaban pasando los mismos programas de siempre, incluido esas caricaturas banales que nadie veía. Busque el canal filmax, estaba pasando una película. Cansado cerré los ojos.

Soñé que recuperaba mi anterior vida. Me encontraba vestido con un traje de frac marca Jean Paul Gautier y tomando una botella de etiqueta negra, Junto a mí se encontraba una beldad rubia, al parecer es mi querida. Mis interlocutores eran gente como yo, empresarios que tenían el mundo a sus pies. Pido permiso para ir al baño. Entonces ocurrió algo extraño cuando me lavaba la cara. Aparece detrás de mí una figura oscura, como un demonio colorado. El se acerca y me dice eres pobre.

Despierto con un grito. Veo el frasco de pastillas tiradas. Lo cojo y lo lanzo a la basura.

Con el paso del tiempo mi situación se vuelve más delicada. Manejo opciones tan alocadas como robar un banco o vender mis órganos. Por las noches continúo llorando. La impotencia es lo que rodea mi vida.

Empiezo a escribir varios borradores de cartas de suicidio, pero las destruyo todas.

Finalmente el 25 de Marzo recibo un correo electrónico que dice lo siguiente

¿Estas harto de tu vida? ¿No sabes que hacer para resolverla? Porque no pruebas desaparecer. Desde esta compañía te ofrecemos la oportunidad de comenzar una nueva vida, sin ningún vestigio de tu pasado. Nadie puede atarte al ahora. Tienes derecho a olvidar y volver a comenzar.

Le respondí un largo correo contándole toda mi viada. A los pocos minutos me llega la respuesta.

Vamos a reunirnos en el bar ángel, localizado al final de la avenida avellaneda. A las ocho de la noche.

Accedí inmediatamente.

Llegue puntual a la hora. Ahí encontré a mi interlocutor. Me dijo que lo llamara gafas. Comento sin rodeos el servicio que venia a ofrecerme.

En Japón es completamente normal desaparecer. Se le conoce como johatsu. Seres que quieren renunciar a su vida. Sea por las razones que sean. Fingen el suicidio y se escapan de esa vida que es una prisión.

La oferta que le hago incluye trasladarlo a cualquier lugar del mundo. Darle una identidad nueva, borrar todas las pistas que hay de su pasado. Por Cinco mil dólares puede asesinar a Javier delgado sin que signifique desaparecer físicamente. Su nuevo nombre y su nueva vida dependerán únicamente de usted.

Durante dos semanas analicé esta situación. Volví a escribir un correo pidiendo una serie de testimonios. A las pocas horas recibo este mensaje

CASO 1

Mi nombre era hiroshi Sakanada, bueno esa era mi vida pasada. Ahora soy Goro fujita. Me dedico a los bienes raíces. Soy feliz, es lo que importa.

Caso 2

Mi nombre era Camilo Pizarro, ahora soy Adrián Fermín. Antes me dedicaba a las finanzas, ahora soy músico.

Caso 3

MI nombre era Martin Fernández Robledo, pero ya no soy ese hombre. Vivo lejos de aquellos que conocí. Llevo una vida feliz y tranquila.

Fue ahí cuando supe que estaba ante la oportunidad de mi vida, era el momento de buscar y obtener esa redención que mi mente ha querido. Entonces comencé a planear mi accidente.

La fecha escogida fue el 28 de Mayo. Contrate a un pillo de poca monta llamado ramiro, el cual se encargo de todos los preparativos. Compramos un muñeco inflable y algunos potes de sangre artificial.

Una semana antes me puse a releer un texto de Rainer maria Rilke, una de sus misivas. Quede conmovido por el extracto que decía. Ama tu soledad y soporta el dolor que te causa.

Por esos días mis aficiones a la poesía volvieron. Volví a leer uno de mis poemas favoritos, el invictus de Willian Henly

Yo soy el amo de mi destino
Soy el capitán de mi alma

Entonces volví a tener dudas sobre mis acciones, no me parecía correcto querer huir del mundo. Debía enfrentar los hechos. Recordé que mi padre me daba consejos de como solucionar los problemas. Medite varias veces.

¿Pero que puedo esperar de esta vida?

Mi novia me dejo y aquellos que eran mis amigos me dieron la espalda. Las deudas no me dejaran vivir con tranquilidad en por lo menos diez años. Además de los conflictos personales que tengo. Al verme en el espejo no me veo a mí. Siento que estoy en presencia de un fantasma, unos restos de algo que fue

¿Donde esta el hombre exitoso? Aquel que dominaba el mundo desde el piso 14 del edificio Hestron ¡Basta Ya! Era hora de acabar con todo eso.

Dos días antes de la fecha fijada el hombre de las gafas me contacto, me dio un sobre negro y me dijo que solo debía abrirlo cuando llegara el momento preciso. Yo le pase una faja de billetes de cien dólares.

Finalmente el día señalado fui testigo de como el carro que me transportaba explotaba. EL muñeco de goma que se encontraba adentro (o sea yo) era arrasado por el fuego y convertido en cenizas. Sin perder el tiempo abrí el siguiente sobre.

Ve al punto de extracción ubicado en el bar avellaneda. Ahí encontraras una camioneta bronco negra. Hazme señas al piloto, el debe recogerte.

Rápidamente me puse unos lentes negros y me dirige al bar señalado, no sin antes pensar en aquellos que veré por última vez. La nostalgia me deja paralizado por algún tiempo, pero soy capaz de seguir con el plan.

Entonces descubro la camioneta negra. Hago las señas respectivas y la puerta se abre.

Entro y siento que unas manos me atrapan. Trato de luchar, pero no puedo. Siento un golpe pesado en mi estomago. Entonces me desvanezco.

Cuando despierto me encuentro atrapado en una celda. Grito varias veces, pero nadie me escucha. Hay una carta delante de mí. Su contenido es el siguiente.

Usted será sacrificado. Sus órganos son vitales para nosotros, es momento de que sirva a un mejor propósito. Le contamos que es un cobarde por querer escapar de su vida.

Sabemos que nadie lo extrañara.

Me doy cuenta que he sido engañado, sin embargo logro escaparme por una ventana. Ya en la calle me dedico a correr. Tras dos días de caminar llego a un pueblo lejano. Comienzo a recoger basura. La separo y como lo poco que encuentro de comida.

Han pasado 20 años desde ese momento. Ya poco recuerdo de aquellos que ame. A veces me falta la calidez de una caricia, pero no importa. Se que así lo decidí.

Si alguien sabe de mi familia por favor dígamelo, hoy los extraños.

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