Margarita y el regreso de su mamá. Autor: Rafael Pirloto

Mis padres eran titiriteros, pero tuvieron que dejar el circo porque no les daba para comer. Decidieron irse al campo, de labradores. En casa éramos dos niños mi hermano Pedro, y yo. Él era menor que yo, tenía ocho años, y yo diez. Mis papas se casaron muy jóvenes, según mi Mama no la quedo otro remedio. Se había quedado embarazada, sus padres la obligaron a casarse. Bueno, no quiero que se me olvide, tenemos una perrita galga y un gatito. Los queríamos como uno más de la familia. La galga la encontramos mal herida, la tuvimos que llevar al veterinario para salvarla. Según me dijo mi papa, la sacaron varios casquillos de bala de su cuerpo.

Y que les voy a decir de mi gatito pues este también lo encontramos en un contenedor de basura.

Nos dimos cuenta porque empezaba a llorar. Bueno como hacen los gatitos, miau. Al poco tiempo de estar en casa ya recuperados de sus heridas, les pusimos nombre. A mí me dejaron mis padres poner el nombre a la galga. La bautice, Luna, así se llamaría. Y al gatito le puso mi hermanito el nombre de Tragón.

El nombre de Tragón le vino porque un día mi hermano estaba comiendo un bocadillo de salchichas, y se lanzó, y se comió todas las salchichas, solo dejo el pan.

Me está llamando mi papa, que quieres le pregunte, ven un momento hija te necesito que vallas al pueblo y me traigas unas cosas,

de acuerdo ya voy papa, el pueblo estaba retirado de la casita que teníamos, estaba como a un kilómetro. Siempre solía coger la bici, Luna también se apuntaba. Tragón siempre se quedaba, le gustaba cazar ratoncitos de campo, era su pasión, a veces no dábamos con él, se entretenía tanto cazando que se olvidaba de venir a comer. Cuando regrese me vi un panorama nada agradable mi madre estaba echada en la cama, le pregunte a mi padre que le pasaba, me dice que lleva unos días que no se encuentra bien, el estado de mi madre me empezaba a preocupar, el medico la mando reposo, y también unas pruebas que la mandaron, estas se las tuvo que hacer en el hospital de la ciudad.

Mi padre la tuvo que acompañar. Yo me quede ese día al cuidado de mi hermano y de la granja,

bueno yo le llamaba la granja aunque solo teníamos unos cuantos animales, todo empezó a ir mal en mi casa, mi padre estaba muy triste no levantaba cabeza de ver a mi madre enferma, ella era la que se ocupaba de todo de la casa y edemas le ayudaba a mi padre en el campo, esto se fue al careto. Tuve que empezar yo atender a toda mi familia, no sé de donde iba a sacar las fuerzas para hacerlo pero tenía que hacerlo, mi mama me enseño algo de cocina y seguía los pasos que me había dado, al principio no me salía tan bien como ella lo hacía, pero de manera que iba pasando los días la comida sabia mejor, almeno eso me decía mi padre,

que le gustaba mucho.

Me dio mucha alegría que me dijera eso. Al cabo de unos días tuve que dejar la escuela no me daba tiempo para atender a mi madre, en el colegio me echaban de menos, eso me decían en el pueblo alguna amiga mía, la maestra ya se había enterado de mi problema, un día me visito. Yo estaba en plena faena.

Hola Margarita como estas. Bien profesora. Y tu mama, como sigue, está en la cama, puedo verla. No sé si estará despierta, voy a ver. Cuando entre en su cuarto, mi madre se estaba vistiendo, no sé qué la estaba pasando pero me asuste, estaba dando un poco tumbos. Mama que haces la dije.

Hija me tengo que levantar a atender mí casa, no mama ya estoy yo haciéndolo. Mi madre la pobre no se tenía en pie. Siéntate la dije. Que a hora te preparo algo de desayuno. Tengo una sorpresa para ti mama, si hija, cual,

veras ha venido mi señorita de clase, que bien hija, dila que pase.

Hola señora como se encuentra, bueno un poco pachucha, he venido a ver cómo le iba las cosas  a margarita y de paso a verla a usted, como no venía a la escuela me había preocupado. Lo entiendo señorita, yo no podía levantarme para poder ayudarla, no se preocupe señora que lo entiendo de sobra, veo que ella a madurado mucho y es muy responsable. La verdad que sí, que tengo unos hijos muy buenos. Bueno señora espero que se recupere muy pronto, gracias, dejamos a mi madre tranquila, a la salida la maestra me dijo que si yo lo deseaba que ella vendría a echarme una mano y de paso me daba las clases que perdiera, me hizo mucha ilusión , pero la dije qué no podía aceptarlo. Bueno Margarita podemos hacer una cosa. Tienes ordenador, no señorita ya sabe que somos muy pobres. Está bien, no te preocupes, te voy a regalar un ordenador, y así podrás ponerte al día de tus clases, que te parece, es buena idea la dije, pero yo no sé usar un ordenador, no te preocupes que yo te enseñare y veras que fácil es, así podrás seguir las clases a distancia. Qué bueno señorita a mí me gusta estudiar, ya lo sé margarita, es por eso  por lo que te lo ofrezco. Mi profesora era un cielo.

Lo de venir hacerme las labores la dije que yo me valía sola, la mujer se fue un poco preocupada por mi situación. Era lógico no teníamos más que para comer, y no en abundancia, la cosecha algunos años no daba para mucho, yo tenía que ir todos los día al pueblo a vender la leche que sacábamos de la vaca, los vecinos siempre me esperaban para comprármela ,

lo hacían para ayudarnos. Sabían que andábamos mal, y a hora con lo de mi madre más aún. Pero yo no me rendía sabía que tenía  que hacerlo. Mi hermano, no se preocupaba de nada, siempre estaba jugando, ya un día me canso tanto que le dije que esto se iba a cavar que hasta qué no se hiciera las tareas de casa no se iba a jugar. Me hizo un poco burla. De modo que no me crees, no te creo. Pues veras.

Se lo comenté a mi padre. Que pasa hija que te preocupa, mira papa, mi hermano solo hace que gandulear, y yo aquí pringando todo el día, le digo que me vaya hacer algún recado y me dice que valla yo, eso es verdad, le dijo mi padre a mi hermano. No papa, solo que estoy jugando y ella quiere que sea todo ya.

Eso no es verdad. Yo solo le digo que valla, pero no deprisa. Mira hijo todos tenemos que colaborar, tu madre por desgracia no se encuentra muy bien. Vale papa. La are caso en lo que me mande eso está muy bien. De lo contrario me veré en la obligación de castigarte, y no creo que te fuera a gustar. Bueno Margarita alguna cosa más, no papa, era solo eso. Muy bien, qué tienes hija para la cena, bueno he hecho una sopa de pescado que bien. Cuando estará lista, pues dentro de poco. Mientras me voy al corral a ver si las gallinas han puesto algún huevo. Muy bien papa. Tenía un padre severo pero con corazón, si algo veía que estaba mal te lo decía y te avisaba, si no le hacías caso te castigaba con lo que más te dolía, casi siempre lo que más nos dolía era que no nos dejara jugar. La verdad que yo ya no tenía  tiempo para eso pero no me importaba sé que estoy ayudando a los míos a salir. A los pocos días mi profesora apareció con un ordenador y un teléfono, me quede con la boca abierta me hizo mucha ilusión. Bueno aquí estoy Margarita muchas gracias señorita. Bueno tienes un ratito. Sí,  he terminado de dar la comida. Solo me queda fregar. Te ayudo, como quiera. Entre las dos terminamos en nada,  está bien vamos al lio Margarita, el primer día de clase fue agotador como no entendía esas tecnologías acabe agotada. El teléfono en seguida lo entendí, no tenía mucha cosa, me lo regalo para que la preguntara cualquier duda que tuviera, yo sé que me lo regalo para estar comunicada conmigo, porque todas las noches me llamaba para darme las buenas noches y preguntar por mi mama.

Que mañana más bonita hace hija, si papa, me voy hija, a sembrar. Si me necesitas ya sabes dónde estoy. Vale papa. Adiós. Mi padre ya no volvía hasta la hora de la comida. Mi hermano regresaba del colegio casi a la misma hora. Yo para entonces ya tenía preparada la comida.

No sé dónde se abra metido Luna, voy a ver, dónde Estabas que hace mucho que no te veo, la pobre  Luna me miraba con una carita, se había ido de caza, la gustaba mucho ir de tras de los conejos. Y Tragón hacia lo mismo se tiraba detrás de los ratoncitos todo el día, parecía que no había gato en casa. Yo habla con mis animales, mi madre me decía que me iba a volver loca haciendo esas cosas, yo no lo creía que fuera así, ellos me entendían lo que les decía, con gestos, con sus miradas, con sus ladridos me hablaban. Era una maravilla verlos tan felices en la granja.

Todas las mañanas venían a mi cama para despertarme, lo hacían dándome unos cuantos lametazos. Querían que me diera una vuelta con ellos, no tenía mucho tiempo pero siempre me liaban, mi padre seguía en la cama él se levantaba un poco más tarde,

cuando regresaba rápido tenía que ponerme hacer el desayuno para todos. Les preparaba unas tostadas de pan del día siguiente, con una poca mantequilla, y un tazón de leche. Mi mama cuando entre en su cuarto todavía estaba dormida, la deje que siguiera dormida. Que sorpresa Alicia, como por aquí, ya lo ves te quería visitar, hace ya tiempo que no te veo, y me hacía mucha ilusión verte, a mi también me da mucha alegría de verte, Alicia era mi mejor amiga, me echaba de menos, yo también a ella, como te van las cosas margarita. Ya lo ves atareada. Me han dicho que tu mama está enferma, es verdad. Si, Alicia, hace ya algún tiempo se encuentra cansada y no sabemos que la está pasando. Bueno no te preocupes que se pondrá bien, ya lo veras, gracias Alicia, y tu como vas en la escuela, estoy un poco aburrida desde que tu no vienes. Bueno no te preocupes que ya regresare, y nos iremos al cine y a jugar a la comba, eso te gustaba mucho a ti Alicia, claro que me gusta y jugar al escondite. Bueno te tengo que dejar que llego tarde a la escuela, te llamo, muy bien Alicia, te quiero, y yo también. Cuando se fue mi amiga me entraron ganas de llorar, no sé qué me paso pero me entro una nostalgia, de verla que se iba. Pero yo no estaba para esas cosas tenía que pensar en mi casa las tareas eran muchas, y no tenía tiempo para nada. Ni siquiera irme con mi perro y mi gato.

Que era una de las cosas que más me gustaba. No sé dónde anda metidos, los tendré que llamar, Luna enseguida que la daba un silbido venia, Tragón era más duro de mollera no hacia tanto caso. Había que ir a buscarlo,

se enrollaba mucho con los ratoncitos, jugaba con ellos. Se me estaba echando la hora de la comida. Y todavía no tenía preparado las patatas. Mi papa estaba apunto de venir y mi hermanito igual. Mi mama seguía la pobre durmiendo. Bueno lo primero que haré es dar a los animales de comer, Luna tenía mucha hambre no cesaba de mirarme la eche su comida, y a Tragón la suya. Se la comieron en un pispas. Mi papa aparecía en esos instantes, como vas hija, bien papa, te hace falta algo, no le dije, no era cierto estaba toda la comida sin hacer. Veo que todavía no tienes nada  hecho, bueno papa es que me he entretenido con una amiga que ha venido a verme. Hija ya sabes que tú tienes tareas, bueno está bien te echare una mano, gracias papa. Me vas pelando estas patatas. Muy bien enseguida están, yo pongo el aceite a calentar le dije a mi papa. Tengo una llamada papa, bien hija cógelo, hola Margarita, hola señorita, esta tarde voy a ir un poco más tarde es por eso por lo que te he llamado,

no se preocupe, bueno te dejo luego nos vemos, mi pobre señorita se preocupaba demasiado. Que te decía hija, nada papa, que va a venir un poco más tarde, bueno no pasa nada, eso mismo la he dicho. Y como te va  con los estudios hija, bien papa ya se usar el ordenador, que bien hija y el teléfono lo sabes, si papa eso es más fácil no tarde nada en aprenderlo, que hija más lista tengo. Gracias papa. Y tu hijo como vas en el cole, bien papa. Lo decía no muy convencido mi hermano. Para cuando os dan las notas. Dentro de un mes papa, bueno ya las veré a ver que has sacado de nota. Si papa. Me puedo ir a jugar con mis amigos, bueno eso se lo tienes que preguntar a tu hermana, si tiene algo que la puedas ayudar, no papa se puede ir a jugar. Lo que queda lo are sola. Está bien yo te ayudare a fregar los cacharros. Gracias papa. Ha ora que estamos tu y yo solos te voy a decir lo que me han dicho los médicos de tu madre, si papa, mira hija no te asuste, pero según los médicos,

tu madre padece una enfermedad rara, que todavía no la saben cómo se llama. Ósea que mama no sabemos que la está pasando, exacto hija, la han hecho pruebas y no saben que puede ser. Pero papa alguien sabrá que la pasa, hija hay cosas que no llegan al alcance del ser humano y esta parece ser que es una. Ya entiendo, pues no me quedare conforme con esta respuesta, y que podemos hacer hija, ya veré a ver qué hago, mi padre se resignaba a ver a mi madre todo lo que le quedara de vida empotrada en una cama, yo no estaba dispuesta a eso. Se lo comenté a mi profesora a ver que me decía, al respecto.

Por fin ya estoy aquí Margarita. Perdona, no se preocupe señorita la estoy muy agradecida por todo, ya lo sé, y es por eso por lo que pongo más interés por ti. Gracias. Bueno hoy toca matemáticas. Que te pasa que te veo un poco rara  Margarita, nada profesora solo, solo que, es que mi madre, que la pasa a tu madre, pues que los resultados que nos han dado no dicen nada, como que nada Margarita algo dirán, si me los dejas ver, si claro enseguida se los traigo. Ya veo porque estas preocupada aquí no dice nada que la está pasando. Era eso lo que la quería decir señorita. Lo siento pequeña. Que vamos hacer si no sabemos que la está pasando, tiene que a ver alguna solución señorita. No te preocupes siempre hay alguna salida. Eso espero señorita. Se me ha ocurrido una idea, dime Margarita, cual. Pues como a hora tengo internet. Podemos hacer una llamada de ayuda, si Margarita, pero qué tipo de ayuda quieres hacer, pues alguien que quiera interesarse en su enfermedad, no es mala idea.

Según me cuenta mi padre, le han dicho los médicos que en los estados unidos pueden que sepan que enfermedad tiene mi mama. Si pero sabes una cosa margarita, hace falta mucho dinero para eso. Bueno pero se puede hacer una cosa, pedimos ayuda a toda la gente de buena voluntad y a lo mejor conseguimos ese dinero que hace falta, que le parece señorita. Está bien por donde empezamos a pedir,

yo creo que por este pueblo, buena idea iré al alcalde a decírselo, te parece bien Margarita, estupendo profesora usted es la que manda, gracias hija. Me trataba como si fuera su hija. Otra cosa muy importante Margarita a que ver si en los estados unidos la pueden tratar antes de hacer nada, lo primero que tenemos que hacer es ir hablar con los médicos, a ver que nos cuentan que te parece, muy bien profesora, si quiere venir tu padre, yo se lo preguntare Margarita, donde está, está sembrando, dentro de una hora estará en casa, bueno le espero y hablamos, como se llama tu papa. Juan, y tu mama, Carmen. Qué bonito nombre, Gracias. Hola como estamos, hola profesora, si quiere tomar un café, no gracias ya he tomado antes, en que la puedo servir, mire me ha comentado su hija que el diagnostico de su mujer es de una enfermedad rara que no saben cuál es, es así, así es.

Yo le quería proponer hacer algo, dígame.

Según creo los médicos le hablaron que en los estados unidos podían averiguar que la está pasando a su mujer, es cierto,

si uno de ellos me lo dijo.

Que le parece si vamos y lo hablamos con ese médico. Como usted vea. Pues no se hable más cuanto antes vallamos a verle mejor, yo vendré a recogerle mañana, le parece bien, de acuerdo. Que alegría me dieron. Saber que mi mama puede que tenga una oportunidad. Era un proyecto que no se sabía cómo iba a salir, era una aventura, pero teníamos que intentarlo. Esa misma noche me fui muy contenta a la cama, mi galga Luna, se fue conmigo, ella dormía a mis pies, tragón dormía con mi hermano, a veces aparecía dentro de las mantas. Todas las mañana Luna me tocaba diana, Tragón seguía durmiendo con mi hermano, era más dormilón, Luna salía disparada en cuanto abría la puerta. Corría como el rayo. Yo  era feliz de verla como disfrutaba de la naturaleza. Subía por los pinares que teníamos cercanos.

Aparecía cuando estaba agotada. Ya está bien Luna, tenemos que irnos para preparar el desayuno. Cuando llegue ya estaba mi papa preparando la leche, mi hermano seguía en la cama, me dijo mi papa que le despertara que iba a llegar tarde al cole.

Levanta gandul no ves que vas a llegar tarde déjame Margarita, por fin me quede sola, bueno con mis dos mascota. Luna quería seguir jugando la tuve que dejar salir, que se fuera al campo. A Tragón no hacía falta decirle nada, el salía por las ventanas a cualquier hora. Por fin mi papa y mi profesora se fueron al hospital para hablar con ese médico. Que tal papa, como ha ido las cosas, bien hija, que han dicho los médicos, pues lo que os dije, que se puede intentar en los estados unidos. Pero que más te han dicho, hija nada más, que quieres que me digan , está bien hija , lo siente a verte hablado de esta manera, no pasa nada papa, sé que estás pasándola muy mal, dame un abrazo hija. Mi padre estaba desecho, el abrazo que le di le dio fuerzas, para seguir trabajando,  bueno hija me voy a seguir la tarea que hay mucho que hacer. Adiós papa. Al rato de salir mi papa por la puerta me llamo mi profesora, hola margarita, te ha dicho tu papa. Si profe, bueno lo que te quería decir, es que podemos empezar por donde me dijiste tú, por el pueblo y más adelante aremos unas cuantas llamadas a las televisiones. Que te parece Margarita, muy bien, me encanta la idea señorita, bueno pues pongámonos manos a la obra. De acuerdo señorita. Me dio la mayor alegría de mi vida, poder intentar hacer algo por mi mama, era algo extraordinario. Tengo que hacer la casa, luego subiré a ver a mi mama para darla algo de comer. La pobre ni siquiera me llama. Que pasa hija, nada mama solo que venía a verte y decirte que vamos hacer todo lo posible para que te cures, que te parece mama. Hija déjalo, no os preocupéis más por mí, pero que me estás diciendo mama, te queremos. Y queremos que sigas con nosotros. Está bien hija perdona por mi palabras. Estas perdonada mama. No te preocupes. Que saldremos de esta. Que hija más buena tengo. Ha hora quiero que te tomes esta sopa para que estés fuerte, no tengo ganas, como que no, por favor mama, debes hacerlo, si nos quieres, tienes que intentar comer todo lo que te traiga. Está bien hija, lo are por ti. Muy bien mama. Mi señorita como ya me dijo, fue a ver al alcalde. Este la recibió con mucho agrado ya le habían puesto al corriente algunos vecinos. Bueno en que la puedo ayudar señorita, vengo en nombre, no siga ya se departe de quien viene. Ya lo sabe usted,

si por desgracias sé que esa familia lo está pasando mal. Pero siga señorita.

Bueno queríamos que usted, o mejor dicho atreves de usted. Que hiciera una llamada de solidaridad con esta familia para ayudarla a sacar dinero para que la puedan atender en los estados unidos. Pero ue la pasa exactamente, pues que tiene una enfermedad rara, y le han dicho los médicos que aquí no saben nada de esta enfermedad y que allí si saben algo. Muy bien pues como podemos ayudar. Si usted lanza una circular por el pueblo y con un número de cuenta para que puedan donar la gente.

Muy bien eso está hecho el primero que va ayudar será el ayuntamiento, propondré a la junta una cantidad considerable para esta cusa. Gracias señor alcalde. Bueno y después por donde tenéis pensado que os ayuden, pues mire ya tenemos pensado llamar a las televisiones, eso está muy bien. Seguro que conseguiréis todo ese dinero que hace falta, eso esperamos señor alcalde, con la gente que hay solidaria creemos que lo conseguiremos.

La cosa empezó bien la suma que el pueblo dono era muy sustancial unos veinte mil euros no estaba nada mal,

Pero según los cálculos nos aria falta como unos trescientos mil euros,

cuando llame a Margarita y la dije lo que ya teníamos reunido, la entro una alegría, casi se me echa a llorar. Estas hay la pregunte, si señorita, es que me han entrado ganas de llorar, pues llora que no pasa nada. El siguiente paso que teníamos quedar está apunto. Conseguimos que una televisión sacara nuestro caso. Se puso un número de cuenta para que la gente pudiera donar. Al principio se empezó a recaudar, pero luego se produjo un atasca ya casi no había donativos,

y la cantidad todavía era muy corta, faltaba más de la mitad. Pero no perdíamos la esperanza. Un día de repente la vida nos cambió se presentó mi maestra con unas buenas noticias,

que había puesto una persona anónima el dinero que faltaba para llevar a mi mama al hospital la alegría que me infundio fue la mejor que me había pasado en mi vida mi papa no se lo podía creer se me puso a llorar, no le salía palabra alguna.

Por fin mi mama podía ver la luz de nuevo, de regreso a casa toda ella llena de alegría nos abrazó y nos dijo que nos quería y que ya no aria falta regresar a ese país que se fue, que ya está curada de su enfermedad rara.

Todos empezamos a saltar de alegría por el regreso de mi mama.

 

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Un Comentario

  1. RAFAEL GONZALEZ MARTINEZ

    Por fin Margarita vio la luz de nuevo al regresar su mama sana, volvió a ir al colegio y ver a sus amigas que la estaban esperando.

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