Llegando a Killington. Autor: César Eduardo

¿Cuándo ocurrió el nuevo año judío?

Me levanté para ver el panorama abierto de niebla, la palangana total enmohecida hasta la comarca. Quiero mi desayuno ahora. Vámonos, sigamos con nuestra travesía. Esos sueños de concierto me valen un comino.

Estarían Peter y Co. celebrando el décimo aniversario de la fundación hechicera/rockera y tendría el placer de encontrarlo no tan palidecido.

Llegamos a Inn at the Long Trail. Estábamos en Killington, refrescándonos. A la espalda había un bar y estaba atónito, sacando pedazos de tabaco que se habían pegado en mi lengua.

Nos movimos rápido. 6.5 millas derechas. Mañana serían 20 millas. Por eso sería útil descansar lo que más se pueda, tenía que llegar a Hanover el sábado a mas tardar. Hoy me abastecería como para hacerle sudar a mi mochila.

Sentía una punzada en mi zona pectoral derecha, pero el dolor había subyacido felizmente. Trataba de averiguar la contraseña para la conexión inalámbrica, este local significaba que lo más violento de mi viaje estaba por venir.

long trail, sin espacios, minúscula.

Tenían un local ameno, me encantaba.

Re-envié un e-mail, mensaje obstinado.

Siempre había alguna frase nueva, la cual adjuntaba a cada casilla del sujeto en mis mensajes a la biósfera.

Tantas cosas que ajustar. Un lonche fuera de casa y una jabonada sucinta. Relegados al relajamiento por el resto del día. Combatientes del corazón: los adoro con toda mi técnica. Si hubiese un discípulo más obediente que Ananda entonces ya no estaríamos viviendo en esta época de estafadores. Aunque oliese mal, me sostengo, unido e inesperado con el mejor aliciente culinario. Yo espero la luz de la luna y a Marité para que me hiciera masajes.

Necesitaba de un duchazo. El conjunto de hostales mediocres eran supuestamente una ganga.

Balu y Hives entraron al bar por una cerveza, me sorprendió encontrarlos allí. Bueno, al menos nos pusimos al día con respecto a los paraderos de otros caminantes.

Me encuentro en una mesa esperando mi cena en Mc Grath’s. ¡Qué gran lugar!

Exclusivo, sabroso. Quería observar algo por dentro, pero no me llegó el asno a la culata. ¿Me comprendes Mendes? Claro que sí. Me ayudas en un ratico. Me lavas los pies cuando regrese. ¡Ayúdame con esta calibración de mentecatos, afilados sexópatas. Valerianos, moheces, bohemios, curando las montañas por encima de nuestro calibre.

Nudo Celta. Apreciamos su cofradía.

Le dije que comí una hamburguesa de naturaleza. Y lo hice. Después pediría una inmersión de humus al ajo, o tal vez salsa y chips.

¿Cuándo terminará la secadora?

Terminó mientras escribía esta oración.

Regresaré allá abajo hecho hombre nuevo.

¡Primicia! Mujer acaba el AT en 48 días. Un hombre hizo el AT con dos piernas prostéticas.

Otro tenía una pierna biónica. Era el humus de aperitivo. Placeres purpúreos, screamers.

Frank Lloyd Wright. Open face sándwich. Comida para todos los gustos: socializábamos con una copita de Jameson, jubilosos.

Te esperan los Whites. ¡Se adueñarán de ti!

La gente de la barra era muy amigable. Me invitaron desayuno por la mañana. Y estaba seguro de que sería un día brutal, reconociendo que no tendría tanto tiempo para entretenerme como hoy. Pero ya saldría a vérmelas. Sí o sí traspasaría el área y llegaría hasta Winturri. Después de Glencliff vendría lo endemoniado. Escaladas súbitas y mordaces, listas y operables para la suministración de mi época incaica. Subiendo mis pañales y compadeciéndome de mi inusual precariedad cuesta arriba.

Anuncios

Un Comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s