Visitando el eje cafetero. Autor: Humberto Hincapie

Indiscutiblemente, si las personas que crearon y difundieron los mitos y leyendas sobre la creación del mundo, hubiesen vivido en épocas más recientes, no cabe duda que hubiesen dicho que el paraíso terrenal estaría ubicado en Colombia en la región conocida como “El eje cafetero”. El visitante queda deslumbrado por la belleza de esta tierra donde, a mediados del siglo diez y nueve, colonos provenientes del departamento de Antioquia, más conocidos como “Paisas” se aventuraron a abrir los bosques húmedos de la región andina central del país y fundar pueblos en las tierras que hoy forman los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío y norte del Valle. El legado cultural que estos colonos dejaron en esta región es extraordinario con su arquitectura, cocina, música, literatura y bailes y su enorme capacidad de trabajo para desarrollar y convertir esta región, no sólo en una de las zonas más hermosas de Colombia con grandes atracciones turísticas, sino una de las regiones más ricas, ya que esta región es conocida como “El eje cafetero”, epicentro de la industria donde se produce el mejor café del mundo y una de las mayores generadoras de las divisas que le entran al país.

Nuestro viaje empezó un viernes en la ciudad de Cali, capital del departamento del Valle. Después de recorrer aproximadamente 170 kilómetros por las fértiles tierras planas del valle con su monocultivo de caña de azúcar, pasamos por el sitio conocido como “La Uribe” y empezamos a recorrer una carretera que asciende constantemente,  con suaves ondulaciones y un paisaje bucólico de colinas y guaduales que son la antesala de nuestro destino, el Parque Nacional del Café. En la medida que avanzamos, empiezan a aparecer los cultivos de café, plátanos, yuca, plantaciones de flores y frutas y las hermosas casas fincas de los campesinos paisas con sus vivos colores, zócalos decorados y corredores con jardines colgantes que son un canto a la vida campesina.

Después de tres horas y media de viaje llegamos al parque localizado en el municipio de Montenegro, más exactamente en el corregimiento de Pueblo Tapao. El pueblo es un hervidero de campesinos que venden toda clase de comida y artesanías propias de la región y miles de turistas regateando precios. A la entrada al parque nos recibe una torre de 22 metros de altura desde la cual se divisa el valle del Quindío en todo su esplendor. A la distancia se puede ver Armenia, la capital del departamento. El parque tiene como objetivo preservar el patrimonio cultural e histórico del café en Colombia, a la promoción de actividades culturales, recreativas, ecológicas y al impulso turístico de la región.

El parque está dividido en dos áreas, en la primera, localizada en la parte alta del parque tenemos una réplica de 1928 de la Plaza de Bolívar de Armenia y quince casas quindianas con las que se rescató el patrimonio arquitectónico paisa y en las cuales están localizadas el museo del café, la zona de atención a los turistas con cafeterías y restaurantes. Luego se inicia un descenso por un hermoso camino que nos conduce a diferentes atracciones. Primero encontramos seis sepulturas de la cultura indígena Quimbaya, luego encontramos testimonios de cómo se inició la producción cafetera con trilladoras, moledoras, tostadoras y otras máquinas que fueron restauradas, luego encontramos otra zona que nos muestra las diferentes etapas del crecimiento de la planta del café. Atractivas chicas en vestidos campesinos nos dan una muy buena explicación tanto de las máquinas como del desarrollo del café.

Continuando el descenso, el camino es bordeado por las diferentes variedades de café que se producen en Colombia y una enorme cantidad de plantas florales tales como orquídeas, heliconias, begonias y helechos que son visitados por una enorme variedad de pájaros entre ellos los colibríes, todo esto un regalo espectacular a los ojos de los visitantes. Al bajar la siguiente curva, nos encontramos con los mitos y leyendas de la cultura campesina de Colombia. Allí están el Mohán, la Llorona, la Patasola, la Madremonte, el Duende y muchos más con placas que nos cuentan su historia y región de origen del mito. Finalmente llegamos al lago de las fábulas dedicado a los personajes salidos de la pluma incomparable del escritor costumbrista y fabulista Rafael Pombo. Para deleite de los niños, allí encontramos a Rin-Rin renacuajo, Simón el bobito, La pobre viejecita y muchos más. Este lago tiene como telón de fondo unos hermosos guaduales que nos recuerdan al compositor Jorge Villamil y su muy famosa canción del mismo nombre.

Al llegar a la parte plana del parque nos encontramos con una gran variedad de atracciones mecánicas que hacen el deleite de niños, jóvenes y viejos. Hay un total de veinticinco aparatos, entre ellas la montaña rusa más grande de Latinoamérica, caída vertical, carros chocones, pista de karts, juegos de agua y canales de aguas turbulentas para los botes. Además se encuentran caminos para hacer cabalgatas y un tren de vapor verdadero que transporta a los turistas entre las diferentes atracciones. Restaurantes de comida típica paisa satisfacen al más exigente con un menú que ofrece Bandeja paisa, frijoles con chicharrón, sancocho de gallina, mondongo, agua panela con queso y mazamorra. Después de disfrutar de todas las facilidades, el regreso se hace en las góndolas del teleférico que nos evitan la fuerte subida y nos llevan a la entrada del parque.

Allí tomamos nuevamente nuestra buseta que nos conduce a la “Estrella del Quindío” una agradable y cómoda finca campesina convertida en hotel, con todas las comodidades modernas y excelente atención de sus dueños y personal. Después de gozar de la piscina por un buen rato y una buena cena campesina nos retiramos a dormir arrullados por los grillos y animales del campo.

Al sábado, después del desayuno viajamos para “Panaca”, el parque temático agropecuario. Localizado en el municipio de Quimbaya, este parque es de un gran valor cultural, porque es un sitio de interacción entre el visitante y los animales de granja que residen aquí. Es un gran espacio con ocho estaciones, más de 4500 animales domésticos y espectaculares exhibiciones, que permite a los turistas tocar, acariciar y alimentar animales y sus diferentes variedades de todo el mundo, tales como gatos, perros, gallinas, conejos, ovejas y carneros, cerdos, palomas, ganado vacuno y caballar. Las caminatas son largas, pero se tiene la satisfacción de pasar un día inolvidable especialmente para los niños que tienen una experiencia educativa sin igual. En la tarde hacemos el camino de regreso, llegamos a nuestra finca hotel y después de la cena dormimos como lirones para descansar y prepararnos para nuestra siguiente aventura.

Al domingo nos ponemos en camino para los termales de Santa Rosa de Cabal. Desde Montenegro viajamos por una excelente carretera bordeada de un paisaje de ensueño. Las ondulaciones del camino, los plantíos de café, plátanos, frutales y los eternos guaduales aquí y allá forman un paisaje que es único en el mundo, es todo aquello hermoso y bueno que tiene Colombia y que le ofrece al mundo en forma del mejor café que se conoce.

Al aproximarnos a Pereira, la capital del departamento de Risaralda, tomamos una autopista que nos pasa por un lado de la ciudad y nos lleva al famoso viaducto, un sensacional puente colgante de 300 metros de altura y 700 metros de largo total con una luz principal de 211 metros. Luego pasamos el municipio de Dosquebradas y empezamos a subir hacia Santa Rosa por una carretera como muy pocas hay en el mundo. Al dejar Dosquebradas la carretera deja el terreno y se eleva en un diseño helicoidal sostenido por pilares de concreto hasta el sitio llamado “El Boquerón”. Desde allí desciende hasta Santa Rosa, ciudad donde paramos un rato a descansar en el famoso parque de las araucarias y visitar la iglesia de Nuestra Señora de las Victorias, también llamada “Basílica Menor”, título conferido por La Santa Sede. Esta iglesia es un gran atractivo turístico por sus capiteles tallados en estilo Gótico, toda su estructura recubierta en maderas finas y el vitral que es el segundo más grande de Suramérica.

Luego seguimos hasta encontrar los termales. Desde el sitio donde dejamos los carros, se toma un camino muy bien hecho que asciende constantemente por unos 500 metros hasta encontrar este maravilloso sitio. Modernos edificios con alojamiento y comederos, una serie de piscinas de aguas termales y una cascada de unos sesenta metros de altura de agua fría. La vista de este conjunto recreativo es espectacular. Después de disfrutar las aguas termales, emprendemos el camino de regreso. Hacemos una parada para comer en una simpática finca, convertida en restaurante y luego retomamos nuestro viaje a la ciudad de Cali, que nos toma cuatro horas.

Toda esta zona, conocida como el eje cafetero de Colombia, es un canto a la vida y un ejemplo al mundo de cómo se puede combinar la actividad económica y el turismo ecológico. Allí se ha logrado desarrollar a la perfección esa simbiosis del viaje responsable a áreas naturales que conservan el ambiente y mejoran el bienestar de la población.

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  1. Isabel Alvarez

    El leer este hermosìsimo relato no solo trae a la memoria lindos recuerdos de tiempos idos sino que es tambièn una invitaciòn para aquellas personas deseosas de conocer sitios fuera de serie, paradisìacos, llenos de belleza bucòlica. Enhorabuena!

  2. Marlene Varela

    Es muy bueno tener la oportunidad de leer algo tan lindo de un sitio que todos los que hemos ido recordamos con orgullo y una invitacion para que los que no han ido lo hagan porque, en verdad, es extraordinaio.

  3. carlos idrobo

    Carlos H Idrobo

    19:42 (Hace 6 minutos)

    para Humberto

    Para los que hemos vivido la experiencia de conocer el “Paraiso
    Terrenal del Eje Cafetero”, leerte es recordar los parajes y rincones
    de este bello lugar ; pero para los que no lo conocen, tu narración es
    una visión propia de su belleza y al mismo tiempo una invitación y
    siembra de inquietud por conocerlo.
    Me alegro mucho saber que otras personas lejanas lo conocerán a través
    de tu crónica.

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