El investigador López y el misterio de la torre Eiffel. Autor: Ana López Goñi

El investigador López se iba de vacaciones a París. No tenía mucho trabajo y su jefe decidió que darle unas vacaciones sería lo mejor. Su ciudad favorita era París.

Subir a la torre Eiffel, y ver las impresionantes vistas de París. Ver Notre Dame y sus enormes gárgolas, pasear por los Campos Elíseos y llegar al Arco del Triunfo…

El investigador López estaba en el tren medio dormido, cuando de repente le sonó el teléfono. Era su primo francés Lucas:

–                    Bonjour primo, me he enterado de que vienes a París, y quería que vinieras a dormir a mi casa.

–                    De acuerdo, me iba a quedar en casa de un amigo- dijo López- pero ya le diré que no.

Cuando el investigador López llegó a París, su primo lo estaba esperando con el coche. López estaba aliviado de que no tuviera que hacer el resto del trayecto andando.

–                    Muchas gracias Lucas – le agradeció López.

–                    De nada – contestó Lucas.

Por fin llegaron a casa de Lucas. Era bastante grande y muy bonita. Justo entonces, Lucas le ofreció a López dar una vuelta por su ciudad natal. Lo que más le gustó fue la Torre Eiffel. Por eso, subieron dos veces.

La entrada era bastante barata. Costaba unos seis euros para los adultos.

La segunda vez que subieron, subió con ellos una señora, que por su cara, parecía que se preocupaba por cualquier cosilla sin importancia.

Cuando llegaron al segundo piso, todos fueron a ver las impresionantes vistas de París. Todos, menos aquella señora, que fue corriendo a las escaleras para bajar al primer piso. Pero antes de llegar a las escaleras, vio algo y gritó:

–                    ¡Ahhhhhh! ¿Qué es eso? Parece… ¡una bomba!

Todos los turistas empezaron a gritar como locos. Mientras Lucas los intentaba calmar, López se acercó y miró sospechosamente la “bomba”.

Efectivamente parecía una bomba: tenía unos números rojos que estaban en cuenta atrás, y cada vez que se acercaban más al número cero sonaba un pitido. Estaba metida en una barra.

Una de las encargadas de la Torre Eiffel llamó a la policía y a los bomberos. Sacaron a toda la gente de allí y ayudaron a López a investigar el asunto.

Al cabo de un rato, López les dijo a los policías:

–                    Creo que será mejor que saquemos la bomba con cuidado. Así la investigaremos mejor.

–                    De acuerdo – dijo el que parecía el jefe de los policías – pero rápido, que no queda mucho tiempo.

Diez minutos después, López llegó a la conclusión de que,,, ¡No era una bomba, era tan solo un reloj!

López le dijo al policía:

–                    Oiga, creo que lo acabo de resolver.

–                    ¿Eh? Pero… ¿Cómo? ¿Qué? – contestó él aturdido.

–                    Usted baje conmigo, y yo se lo explicaré todo.

Cuando llegaron abajo, López explicó a todos los que esperaban abajo: periodistas, parisinos e incluso algunos famosos de París.

–                    Señores y señoras, no tienen porqué preocuparse, no era una bomba, era un reloj que alguien había perdido.

–                    Entonces, ¿cómo explica la cuenta atrás? – preguntó uno de los periodistas.

–                    Fácil, el reloj estaba programado en cuenta atrás – contestó López.

–         Y, ¿el pitido? – dudó otro.

–         Era una especie de alarma – continuo López.

–         Pero…¿y los números rojos? – preguntó un tercer periodista.

–         Pues, como estaba metido entre unas barras, se activó la luz en la oscuridad.

Y así fue como el investigador López resolvió otro caso. Se fue a casa de su primo y se preparó su cena favorita como premio: un san jacobo con patatas fritas.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Anuncios

  1. rosi

    Muy chulo el cuento. Me ha gustado esta nueva aventura del
    investigador Lòpez. Espero que haya una siguiente y otra, y otra…

  2. Ritchye

    Intrigante cuento , creo que estos son los brotes de una buena escritora en un futuro no muy lejano. Que sepas que he leido todos los que tienes , un saludo y sigue así.

  3. Koldo Lopez

    Un cuento interesante, y bien escrito. Pero como critica constructiva, me gusto mucho más el de terror que escribiste hace tiempo. De todas formas muy bueno este también.

  4. Elvira Endo Alvarado

    Excelente sentido del humor!
    Me reí mucho con este caso digno de Poirot. Solo faltaron las deducciones sobre la identidad del olvidadizo propietario del reloj.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s