Viaje al Olimpo. Autor: Elsa Levy

Tenían temor y dudas, plenitud y vacío…

Se mecían en el tiempo

y lloraban de desamor y de miedo.

Pero ahora están muertos.

Raúl Navarrete

 

y   ándele chofer  vuelva a pitar es el colmo todas estuvimos listas a la hora en que quedamos con chiquillos equipaje y comida y gualkiria que es sola sin importarle una mierda nos está haciendo esperar

y   (burlesca desenfadada) se escucha una voz juvenil ya les dije que ahí voy ah  cómo chingan todas apa miraditas que me avientan si pudieran verse en el espejo se asustaban

y   la mirada del chofer (descaro palpable) recorre a la mujer que sube despacio   tongoneandose sin importarle los agrios comentarios que brotan del atiborrado autobús chiquita si vamos a un día de campo no a un guateque sólo te faltó colgarte la mano del metate

y   sin  hacer caso de  las agresiones (verbales  visuales)  la recién  llegada se acomoda en uno de los asientos delanteros mientras el chofer (bostezo impertinente) masculla sus quejas pinches viejas madrugadoras cómo se les  ocurre apenas son las cinco de la mañana y con lo desvelado que ando pero ni  hablar es mi chamba cortaré camino por esta calle para llegar más rápido a la  lópez mateos a este paso yo creo que podemos llegar a tapalpa más o menos al pardear de las siete y media

y    las voces se apagan (desvelados arrullados) por el ronroneo del  motor las mujeres y los niños se quedan dormidos veinte minutos después el sonido de las llantas del autobús sobre los vibradores redondos que anuncian la caseta  de pago interrumpe algunos sueños gualkiria se endereza en el asiento pepín habla en voz alta mamá quiero mear ah que chiquillo éste te dije muchas  veces que fueras al baño antes de salir ahora te aguantas es de verititas ya me  hago shh  shh cállense dejen dormir

y   aurelia (enfado palpable) acerca  su  boca al oído de su hijo ay de ti si te orinas en el  asiento ni que tuvieras un año la próxima te pongo pañal ahora duérmete

y   (perrito regañado) pepín se acurruca contra su hermana que duerme a su lado a los pocos minutos duerme también aurelia se remolonea en el asiento me cuesta trabajo dormir por el ruido del camión ya me estaba quedando y el latoso de pepín me despertó apenas puedo creer que andemos de paseo anoche casi no cerré los ojos quería que amaneciera pronto pepín y lolita brincaron de gusto cuando les dije que vendríamos a tapalpa pobrecitos nunca los puedo  llevar a ningún lado siempre ando cansada

y   (ajena despreocupada) gualkiria refunfuñea aunque por lo que pasó pudimos venir la neta vine sólo por so-li-da-ri-dad no me gustó como se veía la puerta del club con el sellote de clausurado me cae que el olimpo tiene un aspecto triste dicen que desde que se abrió es la primera vez que lo cierran el patrón se va a tragar sus propias palabras muchachas prepárense a recibir a nuestra selecta  clientela muy selecto ha de ser el grupo de norteños de la  convención ésa ellos fueron los culpables del pleito con los charros papasotes  cumplidores de querétaro que al final acabaron dándole en toda la madre al  salón de baile

y   con una sonrisa (chunga esbozada) gualkiria recuerda a los hombres  peleando ella junto con sus compañeras gritando asustadas y corriendo a  esconderse en el cuarto más cercano y la cara de gato perseguido de su jefe  al decirles que se largaran todas a sus casas

y  con el desvelo (intruso insidioso) aurelia se entretiene con sus pen-  samientos dios quiera y se tarden mucho en arreglar el cabaret así tendremos más tiempo de vacaciones a  lo mejor hasta puedo ir a la reunión de padres de familia de la escuela de mis hijos jamás he podido asistir organizamos muy rápido este paseo venimos todas hasta gualkiria que nos cae gorda por  presumida diario  anda cayéndose de catrina pues sí ella es joven y no tiene hijos siempre nos  critica pero ya la veré si a mi edad no se pone guanga y  panzona como estamos todas las veteranas del olimpo

y   gualkiria (censura ilusoria) sigue sin dormir no entiendo a estas idiotas que tienen tantos hijos y de diferente padre son unas pendejas como si no supieran  de las  pinches pastillas o de los condones para qué quieren a los niños si sólo dan problemas y una necesita ganar más dinero para sostenerlos además sufren no lo sabré yo si mi  madre me abandonó cuando yo tenía cuatro años  para irse con el hijo de la chingada del compadre Chón y desde los ocho años viví las persecuciones de los hombres

y   (receptora inconsciente) aurelia acepta pero  la mera verdad sí es cierto lo que dice gualkiria en eso de que los niños sufren los dejamos mucho tiempo solos lo único que me rechinga es que nos los anda repitiendo a cada rato muy nuestro gusto de tener hijos y mantenerlos es nuestro pedo a pepín y a lolita los tuve a sabiendas de lo que tenía que batallarle porque quería tener a quién querer no por pendeja no sé si ya más  creciditos y sepan en lo que trabajo se avergüencen de mí lo bueno es que a lo mejor para ese entonces ya junté  dinero  suficiente  para  dejar  el  olimpo   y  poner un changarrito de algo que  nos dé para  vivir  como  dice  mi hermana decentemente

y   el chofer (bostezo repetido) se distrae con sus elucubraciones miro por el espejo a estas viejas vestidas así sin trapos encuerados ni pintarrajeadas y con su atajo de hijos y hasta parecen gente decente un día de estos iré al olimpo quien quite y ahora que me conocen me hagan un descuento o de perdis mejores trabajos aquella güera chichona sentada hasta atrás se me antoja que es buena para el arrejunte y a la que llegó tarde y se sentó en la primera fila ya le divisé las nalgas de poca madre  que se carga me gustaría cogérmelas a las dos juntas híjoles se me enchina el cuero y se me encabrita la pija al pensar  en  lo  que haríamos los tres lo bueno es que las  putas se dejan hacer y hacen todo lo que uno quiere ojalá y no cobren muy caro  por las dos

y   aurelia (rencor fresco) se dice  todavía  estoy encabronada por la carota que puso además de lo que me dijo mi hermana cuando la invité a venir yo juntarme con las putas del olimpo y permitir que mis hijos se  revuelvan con  los de ellas jamás a ti y a mis sobrinos los soporto porque eres mi hermana pero a la otras fulanas para nunca hipócrita desde que mi cuñado se fue para  el norte ella se da sus escapadas a poco cree que no me la he cachado al menos nosotras somos francas somos putas y qué esto es igual a cualquier otro trabajo ya quisiera ver a las viejas catrinas tener que soportar a la recua de hombres  hediondos  borrachos y léperos que nosotras soportamos y de pilón haciéndoles buena cara y fingiendo creer que son supermanes para que nos  den  propina tengo sueño carajo no me puedo dormir tampoco gualkiria desde  acá puedo ver que el chofer le va platicando pero a ella no se le ve buena cara

y    gualkiria (dignidad  herida) repela pinches  hombres no nos pueden ver sin asegurar que nos abriremos de patas a todas horas esta mañana no soy una  puta soy una mujer que va de paseo como cualquier otra ni crea este naco  chafirete que le haré un trabajito gratis sólo  porque  me  está echando flores y miradas de chivo ahorcado

y   el chofer (machismo castigado) se  consuela vieja apretada se las da de muy muy por que  es  la  más  joven y cuero de todas ahora no me pela pero ya la veré en el olimpo cuando llegue con la billetiza llenándome la mano entonces sí  que la voy hacer garras

y   sobrepasando el bufido intermitente del motor aurelia (enfado lamento) escucha la voz  de  su hija amá  tengo  hambre ahora tú lolita duérmete todos vamos a desayunar hasta que lleguemos a tapalpa es que tengo mucha  hambre  y  shh  dejen  dormir ya oíste cállate y duérmete qué fregadera mis hijos son los únicos que han dado lata a esta niña le gusta tragar todo el día por eso se está poniendo gorda pero ya ni para que me extraña eso si yo estoy gorda también hacía mucho que no me ponía estos pantalones anaranjados ahora casi no me dejan respirar y antes eran de los que me quedaban bien

y   aurelia (mansedumbre infundiosa) se jala el resorte  de  la  pretina  de  su  pantalón  de terlenka seguro  ha de ser porque tomo mucha cerveza luego con eso del desvelo me paso horas y horas jetona dormidota en mi casa luego no  me gusta cocinar ni planchar ni remendar la ropa mucho menos hacer ejercicio sólo el que hago cuando bailo en el olimpo la pura verdad para qué me hago pendeja me da mucha güevones pensar en poderme a dieta y me digo que para qué sufro si sé que a los hombres les gusta agarrar carne y no hueso ay pero que mal tomó el chofer la curva está manejando muy rápido ni que nos fuera a alcanzar el tren o nos persiguiera el diablo

y   la mujer (furia enjaulada) endereza a sus dos hijos hechos bola en el asiento luego se acomoda  lanzando una mirada de pocos amigos al chofer que en esos momentos bebe a borbotones un refresco de coca cola tamaño familiar lamentándose en silencio ya me anda porque lleguemos a tapalpa para tragarme un menudo bien enchiloso y una aspirina traigo un dolorón de cabeza marca chamuco estuvo guapachosa la fiesta de cumpleaños de mi compadre demetrio todos nos empedamos por eso me rechingó salirme de la pachanga   para pasar a  recoger a estas putiflais turisteando

y   se escucha  de nuevo a (perrito regañado) mamá quiero mear pues aguántate ahora sí ya mero llegamos duérmete que se me hace que el chofer anda crudo trae la carota de color  ciruela  verde  lo vislumbré que viene cabeceando es un desgraciado irresponsable ya me cayó gordo cómo se pone a emborracharse sabiendo que hoy tenía que manejar tan lejos baboso también lo caché revisándonos por el espejo me imagino lo que va pensando nunca había  cargado este tipo de pasajeros un atajo de putas de viaje con sus hijos pinche  viejo cabrón lo que debería hacer es pelar bien los ojotes y fijarse bien en la  manejada para que nos lleve con bien a nuestro destino

y   la mayoría (ronquidos entrelazados) siguen dormidos menos gualkiria y  aurelia ya son cerca de las siete de la mañana, el sol comienza a salir, un frenazo unido a un zigzagueo del autobús  alerta  a los pasajeros ¡cuidado! … ¡cuidado!… chofer, ¿qué pasa? ­¡el sol me encandila, no puedo ver! ¡cuidado!… ¡mamá, mamá!… ¡mis hijos, mis  hijos!… ¡dios mío, ayúdanos!… ¡ay, ay, ay!… ¡el sol, la luz, la luz!… ¡aayyy aayy!

y   gualkiria (nebulosa incolora) se ve de nuevo dentro del olimpo piensa que está cambiado le gustan los adornos de flores naturales el nuevo  color de las  paredes los ventanales  amplios  que  permiten  entrar al salón el olor a hierba mojada ya no huele a tufo de desinfectante que tanto le choca está contenta de que hayan quitado los sellos ya podrá volver a trabajar al fin y al cabo se dice: el olimpo es como su segunda casa

y  aurelia (niebla traslúcida) se ve a sí misma su cuerpo es delgado igual al  día en que cumplió quince años y no sólo eso está lleno de una energía nueva de una desconocida  necesidad de limpiar su casa  lava las colchas y las cortinas arregla roperos remienda alteros de ropa de los niños manda componer la plancha y la licuadora es feliz y sonríe al descubrir que le gusta hacerlo también se ve preparando un informe para la reunión de padres de familia que ella preside y se emociona con la expresión de orgullo de sus hijos aurelia sin asombro ve a su hermana que viaja en el mismo autobús al lado de ella y a sus sobrinos compartiendo con los demás niños escucha que el chofer les dice que ya llegaron a su destino y ella suspira agradecida porque llegaron con bien

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Un Comentario

  1. Elvira Endo Alvarado

    Qué bien! Excelente relato!
    Solo puedo decir que me ha encantado.
    Elsa: gracias, no solo por escribirlo, sino por compartirlo

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