Viajes por el Cáucaso. Autor: Leire Orduna Abadias

RECOPILACIÓN DE MIS MENSAJES DESDE EL CÁUCASO. JUNIO 2011

1

Gamardjoba!

Escribo un correo electrónico para todo el mundo porque escribir uno a uno me llevaría demasiado tiempo ante el ordenador. 

Os escribo desde un punto donde dos continentes se unen, entre dos mares, en la frontera entre el Islam y el Cristianismo. Tierras que quisieron conquistar los árabes, persas, turcos y mongoles durante siglos. Mi viaje empieza en la capital de Georgia, Tbilisi. Ayer estaba rendida despues de recorrer la ciudad. Si Pamplona recibe turistas estadounidenses porque Hemingway habló sobre los Sanfermines en su libro “Fiesta”, los escritores Alejandro Dumas y Pushkin hablaron sobre los baños de azufre de Tbilisi. Es de las aguas calientes de azufre de donde la ciudad recibe su nombre. Dicen que hacia el siglo V el rey yendo de cacería siguió a un cierno que cayó herido en un manantial caliente de azufre, se curó milagrosamente y huyó precipitadamente. Los georgianos sabiamente se han relajado en el baño, experiencia muy parecida a la rusa. Las mujeres desnudas hablan tranquilamente, se ríen, se prestan pociones de belleza… me aconsejaron encontrar un buen hombre georgiano y quedarme aquí. Curiosamente, en Moscú no me aconsejaban lo mismo.

Descansada visité Mstkheta, centro espiritual del Cristianismo desde que Georgia lo tomara como religión oficial en el siglo IV. Un creyente judío trajo desde Jerusalem hasta Georgia la cuerda que ató a Jesucristo a la cruz. Una vez en casa, cuando su hermana asió la cuerda sintió tal fervor religioso que murió en el acto. Aun estando muerta no consiguieron arrebatarle la cuerda de las manos, por lo que finalmente tuvo que ser enterrada con la cuerda. En el siglo 11 construyeron la catedral Svetitskhoveli en la tierra por donde debía estar la tumba de antaño. Durante la construcción, una de las columnas de la catedral se elevaba en el aire. Solamente descendió después de que un cura rezara durante toda la noche, y entonces la columna sola se colocó encima de donde se situaba la tumba.

Por el momento os envío este correo que no consigue reflejar ni por asomo mi vivencia. Volveré a escribir pronto.

Saludos desde Georgia.

2

Continuando con mi relato, me dirigí a Davit Gareja, en el sur de Georgia, limitando con Azerbaijan. Las mujeres cubren sus cabeza con pañuelos y las escolares visten falda. Se les escucha hablar en azerí y georgiano, ya que habitualmente cada persona habla además de la lengua de su hogar la otra tambien y además en tiempos todos estudiaban ruso. Yo me comunico sin problema despues de cuatro años en Moscú, así que puedo escuchar historias interesantes. Dicen que los frailes vagaban sin rumbo cuando un ciervo los alimentó con su leche para que sobrevivieran. Así pudieron excavar en la roca el monasterio. Se tomo la costumbre de construir los monasterios en lugares apartados para evitar que los destruyeran durante las numerosas invasiones los persas, árabes, mongoles o turcos. Me pregunto que tendrían en mente mientras recorrían esos paisajes durante largos días.

Después viajé a los montes del Cáucaso, tierras que nunca fueron dominadas. Incluso en la época soviética el clima y los montes los mantuvieron aislados del poder, de modo que conservaron sus tradiciones. Desde la edad media aquí se trajeron manuscritos, iconos y otros tesoros desde monasterios de distintos puntos del país, para que los invasores no los destruyeran. Todavía permanecen ocultos en las casas del pueblo, pero es imposible saber dónde.

Zaleas de oveja eran extendidas sumergidas en la corriente de agua y las pepitas de oro que bajaban desde placeres río arriba se recogían en ellos. En la mitología griega, Jasón y los argonautas partieron en busca del vellocino de oro (la piel de un carnero de la mitología) para lograr que Jasón ocupase el trono. El vellocino era custodiado por un dragón. Jason pudo hacerse con la piel de carnero con la ayuda de la hija del rey, que poseía pociones mágicas. Una interpretación de este mito lo relaciona con el método que se utiliza para extraer oro de los ríos en esta región, en la que casualmente los griegos comerciaron hacia el siglo V.

El sol sonríe en esta tierra donde las personas me hablan por la calle en georgiano. Gente acogedora y amable que piensa antes en la persona que en el dinero. Todos los días se saca un buen rato para tomarse un vino con los amigos, jugar al dominó… espero encontrar tan buen ambiente cuando llegue a mi próximo destino: Armenia.

Saludos a todos desde el Cáucaso 

3

Barev!

Buscando los orígenes de los armenios, hoy esparcidos por el mundo, nos podemos remontar al antiguo testamento. La Biblia en el Génesis explica que tras del Diluvio, Noé desembarcó en el monte Ararat, el pico más alto de la Cordillera del Cáucaso que se sitúa entre la actual frontera de Turquía y Armenia. El pueblo armenio dice ser descendiente de Noé. Un pueblo conquistado, reprimidio y exiliado se vuelca en sus símbolos. El monte Ararat que representa el origen y la identidad Armenia se encuentra en la actualidad en tierras pertenencientes a Turquía.

ძალა

აღმართს

ხნავს

El esfuerzo hace que la cuesta de un monte se hallane (proverbio de Georgia). Para mí es obvio que un proverbio así pudo originarse solamente en una tierra montañosa.

A pesar de lo aprovechado los dos primeros días desde que llegué, hoy amanece lloviendo y parecer ser que tendré que quedarme en el hostal de mochileros leyendo a Gabriel García Márquez. Aprovecharé para escuchar más historias locales.
El compositor de música armenio Sayat Nova trabajaba para el rey de Georgia, hasta que se descubrió que mantenía un idilio con la hija del rey y tuvo que exiliar. Vivió el resto de sus días vagando como trovador. Murió a manos de los invasores persas cuando el monasterio en el que se refugiaba fue tomado. 

Más adelante os contaré más historias.

Saludos a todos desde Yereván.  

4

Hoy parto desde la capital hacia las montañas para encontrar monasterios que se esconden en el bosque. Viajo acompañada por otro mochilero al que conocí en el hostal, porque juntos descubrimos más misterios, en buena compañía la gastronomía local se saborea más y encima nos ahorramos costes. Con él visité hace poco la casa de verano de los reyes de Armenia de siglos lejanos, donde por influencia griega construyeron un templo al dios Helios del sol. Increíble el queso de cabra que nos sirvieron después, ¡y vaya vino casero en esta tierra!

La historia del vino va de la mano con la de la Humanidad, pues no se sabe con exactitud cuándo y dónde se comenzó a producir vino. El antiguo testamento dice que después de que Noé desembarcara del arca a los animals en el monte Ararat, empezó a comportarse como señor de su cas

a plantó un viñedo.

Las pepitas más antiguas de vides cultivadas que se han descubierto se hallaron en la región del Cáucaso, en lo que actualmente es la frontera de Georgia y Armenia, entre el Mar Negro y el Mar Caspio. Los griegos fueron más tarde grandes impulsores de la cultura y el comercio del vino. En la mitología griega, las únicas relaciones personales entre los habitantes del Olimpo y los hombres pertenecían al reino de la mitología. Los griegos realmente se bebían al dios del vino Dionisio. El aceite y el vino fueron dos grandes estímulos para el comercio entre los pueblos del Mediterráneo; provocaron un intercambio de ideas.

Espero encontrar una conexión a internet pronto para contaros cómo son los monasterios que pienso ver. Mientras tanto, espero que todos disfrutéis de la vida.

Junto con un mochilero que conocí en el albergue de Yereván, partí enlatada en una furgoneta junto con otras once personas hacia el monte, donde descubriríamos dos monasterios ocultos tras la maleza del bosque. Por el camino, topamos con una iglesia en ruinas. Un punto olvidado al margen de las carreteras donde la gente en tiempos remotos depositó esperanzas, miedos, fe. Nos escurríamos entre la maleza cuidadosamente. La puerta trasera de la iglesia estaba encharcada, pero saltando sobre unas losas caídas de lo que fuera el techo antaño alcanzamos a ver una cascada. Nos preocupaba que las paredes sin techo se nos cayeran sobre la cabeza. Un gruñido nos sorprendió y bajamos la montaña tan rápido como pudimos, sin preocuparnos por los arañazos que la maleza nos dejaba. Luego, una vez a salvo, encontramos pequeños cerdos que gruñían.

Probé un pescado parecido a la trucha que vive únicamente en el lago Seván. Y en el mercado compré nueces y avellanas envueltas en zumo seco de higo o albaricoque que exponen colgadas. Ya a mi vuelta en la capital he preparado café al estilo de la tierra con las armenias que trabajan en el hostal. He podido escuchar más leyendas.

El monje Komitas anduvo de aldea en aldea recolectando canciones tradicionales. Fue apresado en Istambul, como otros 200 intelectuales, al inicio del genocidio de los armenios. Alguien que conocía su labor etnomusicóloga pagó para salvarle la vida pero tras las atrocidades presenciadas nunca más volvió a hablar y murió en un asilo de París.

Աչքը

ինչտեսնար, սիրտըչի

մոռնար

“Lo que los ojos ven, el corazón nunca olvida” (proverbio armenio)

Os veo a mi vuelta en Pamplona,

Leire.

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Un Comentario

  1. Elvira Endo Alvarado

    Mitos y leyendas…me han gustado tus mails compartiendo lo más significativo de tu viaje y la esencia del mismo.

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