Viaje. Autor: khayamaoz oz

—Viajar, viajar sería bastante fácil, para el arfil negro, dijo la muñeca a la que le faltaba una oreja, y se encontraba en la caja olvidada, en la habitación de Martin. Pero a pesar de faltarle una oreja, a muñeca quien escucho bien le pregunto ¿y porque quieres viajar?, el arfil negro dijo que el hecho que se moviera en forma oblicua por el tablero de ajedrez, cuando venían los dos sobrinos bribones de Martin, terminaba por dolerle su pie redondo como luna de mayo sobre el horizonte. —Bueno a decir verdad, debiéramos pensar en viajar, además tienes razón en eso, de los dos bribones, dijo muñeca sin orejas, en la penúltima visita, me lanzaron desde las escaleras, y mi vestido bello, en un tiempo se estropeo, dejando ver mi pierna plástica. —Debo decirte, que nunca había visto, tal belleza de tus muslos dijo arfil negro — no moleste mejor vemos como salimos aquí, antes que lleguen los truhanes esos.

—Si señores poetas del sillón rasgado por el tiempo, debemos buscar alimento y refugio en otro lugar, esta casona de memorables ratones poetas a perdido su encanto. La reunión de urgencia llamado por el poeta ratón, rati-verso había tenido una mínimo concurrencia. Flor-cola la poetisa había dejado el lugar, llevándose a la mayoría de los poetas premiados, hizo que rati-verso y los demás poetas, pensaran en cambiarse de lugar, dejando sillón rasgado por el viento antes que llegaran las lluvias.

—Iré en busca de un hilo de coser ,para que podamos pasar el puente roto, de salida de la casa dijo rati-verso con su agilidad y algo de dolor espaldas, que sufría por  leer, corrió por el piso podrido de casona Garden, que en su momento de gloria, había pertenecido a los niños perdidos de filadelfia.

Los cuatro ratones poetas sortearon sin problemas, el puente roto de la salida del orfanato Garden, y se dirigieron por el sendero, hasta el otro lado del monte, donde habían mas casas y además alimentos de buen sabor.

En el sendero que los lleva al otro pueblo, se encontraron con dos escolares, que pateaban a termo verde y el mayor de ellos, escuchaba un animado hip hop.

El más pequeño siguió pateando a termo verde, quien había servido varios litros de agua caliente, en casa de una vecina, que en uno de sus tantos descuidos cayó, al piso rompiéndose por el interior.

Luego de eso, fue a dar al basurero, y unos perros debilitados por el hambre, hurguetearon el tambor de basura, dejándolo estirado al sol de abril, donde los escolares lo encontraron, para dar inicio a los ejercicios futbolísticos, de regreso a casa ese día.

Los cuatro amigos se escondieron mientras los escolares se perdían en el sendero.

—Ahí mi cabeza, me duele dijo termo verde, mientras los poetas ratones se acercaban, al parecer le cayó en gracia a los ratones, que decidieron ayudarle, para conseguirle un nuevo interior irrompible, y siguiera sirviendo el agua caliente, con la que ya, se había hecho famosísimo.

Nuestros amigos, más el termo verde famoso, continuaron viaje a las casa del otro lado de loma, mientras muñeca sin orejas y arfil negro, gracias a vaso de la promoción de Batman, habían dejado la incómoda caja de juguetes en desuso. El vaso de la promoción de Batman, solo les pidió algo de agua, que fue resulto por arfil negro, a pesar de su dolencia en su pie redondo.

—Y dónde iremos dijo muñeca sin orejas, ofreciéndole el bolsillo mejor cuidado de su blusa, para que arfil negro se subiera.

—Tomemos el sol en el lago, que te parece dijo arfil negro mientras muñeca sin orejas se montaba en carro de los palitroques, que los sobrinos de Martin habían perdido y emprendieron camino hasta las orillas del rio.

La tarde se había dejado caer en la villa, del otro lado de la loma, cuando muñeca sin orejas y arfil negro, habían llegado a orillas del lago, los flamencos y tres castores leñeros los espiaban, por el otro lado del lago, de aguas de cristal.

Llegaron justo a esa hora que los poetas ratones y termo verde, que debido a los machucones le habían confeccionado una camilla donde lo cargaban.

—Paremos aquí, dijeron deteniéndose, en uno de los cuantos recodos, donde habían un chincol y dos zorzales, que los observaban, junto a unas ranas que viajaban rio arriba, para ver a sus familiares, que se habían cambiado de casa desde el charco.

Los saludaron pero rati-verso, con los egos de poeta, ni siquiera les dio la hora. Que se vayan me recuerdan a la farándula dijo y se tendió en el pasto, a leer poemas y tomar anotaciones, si estaban en camino correcto a penas llegaran, a una de las casa harían una lectura y en eso se quedo, mientras los otros se bañaban y le hacían tamañas, a las aves que pasaban.

Eso era muy habitual de los poetas ratones, de sillón viejo pero algunas aves no les conocían y decidieron, realizar un ataque mientras, se bañaban, con semillas de olor nauseabundo, que los zorzales habían descubierto en unos arbustos rio arriba.

—Estos burlones ratones nos pagaran, esa afrenta dijo zorzal comandante de la escuadrilla de chincoles y dio la orden para alistarse, cargando sus patas para el ataque.

Arfil negro descansaba su pies redondo, en las cristalinas aguas del rio mientras muñeca sin orejas, le contaba sus penas, luego de salir de la casa de niña Alejandra, quien había pedido a gritos y sollozos que se la comprara, un domingo luego de salir de peluquería con nuevo peinado. La mire desde el aparador de la tienda. Había estado allí, una semana luego de largo viaje Düsseldorf, —Düsseldorf, ¿y dónde queda eso? pregunto arfil negro. Es un lugar de Alemania, yo provengo de un taller de juguetes de esa ciudad. —Oye y porque no viajamos allí dijo arfil negro, te puedes encontrar con tus hermanas y es posible que arreglen tu vestido, para que te veas más guapa, de lo que ya eres. Muñeca sin orejas se ruborizo ante tanto elogio de arfil negro y se quedo pensando, mirando las aguas cristalinas.

—Pero como lo haremos, me agradaría poder ir a verlas y conseguir cosméticos para mi cara, además de una nueva oreja, que me permitiera escuchar mejor, el canto de las aves.

—Bien cuadrilla tomemos los por sorpresa, vuelo rasante dijo el comandante zorzal y los chicoles, dejaron caer su ataque en un piadero infernal, que los ratones no entendían, mientras fueron recibiendo, cada bomba de semilla hedionda en su cabeza.

Rati-verso recogió unas piedras y las lanzo en contra de los chincoles, que habían atacado en forma certera, hizo que todos incluido termo verde que se decía, quien me manda a hacerles caso poetas ratones, vengan y cállense veremos, cómo los atacamos replegarse dijo rati verso.

—Mira vamos al otro lado del lago de seguro esos chincoles nos pueden ayudar, muñeca sin oreja se preguntaba cómo, mientras se montaba nuevamente en el carrito de los palitroques y seguían el sendero que orillaba el lago.

El ataque continuaba incesante sobre los poetas ratones y termo verde, quien habían encontrado el hueco de un árbol, para guarecerse. Mientras las avanzadas de chincoles continuaban cargando semillas hediondas.

—Alto el fuego dijo el comandante zorzal, creo que ellos tuvieron su merecido, pero estén alertas, volveremos a atacar, al decir esto, el escuadrón de chincoles, volvió a las tareas habituales, de canto en las ramas de los árboles y otros a capturar de lombrices en la rivera del lago.

Muñeca sin su oreja estaba algo cansada, ya cuando llegaron donde habían observado a los pájaros lanzar su ataque. —estoy muerta dijo, deteniendo el carrito de palitroques, arfil negro de pie circular bajo al blando del pasto que crecía orilla del lago, y se estiro para descansar también. —Miren estos quienes serán, dijeron los poetas ratones y termo verde quien, todavía no se le pasaba, el susto. Salieron del hueco del árbol, tomando sus respectivos recaudos por si los chincoles estaban en las cercanías y les saludaron.

—Que les trae aquí, pregunto rati verso, quien miraba preocupado el cielo y las inmediaciones. —Miren nuestra amiga muñeca sin orejas desea hacer un viaje a Alemania y rencontrarse con sus raíces muñecas. —Pero que magnifico, como me gustaría estar en San Petersburgo comprar estupendos cereales dijo el poeta ratón mas soñador, mientras los otros se burlaban, (porque San Petersburgo esta en Rusia), el único que no lo hizo, fue termo verde quien observaba, de arriba abajo a muñeca sin orejas y dijo— tu eres alemana lo he descubierto al igual que yo oooooh, oooooooh, oooooh, dijeron todos y porque termo verdes dices eso, dijeron los ratones poetas repitiendo ooooh varias veces.

Comandante zorzal y unos soldados aviadores chincoles de avanzada, habían llegado a las inmediaciones del árbol hueco, donde se habían escondido los ratones poetas y con sus cualidades auditivas escucharon la conversación. Uno de los chicoles envió un mensaje de pía Morse a los otros que cargaban semillas hediondas y dejaron de hacerlo.

—Alto, alto no se converse más no les atacaremos, más por sus feas tamañas, que son la mayor burla a las aves del bosque y cercanas al lago dijo comandante zorzal saliendo desde hierba, que es esponja, al dejarse caer para descansar, ante la mirada atónita de todos.

Las palabras del comandante zorzal, habían sido un verdadero descanso para todos, además consciente del problema que muñeca sin orejas y termo verde, quien estaba convencido que un viaje a Alemania, les devolvería la felicidad y seguir entregando su agua cálida a cada taza de té o café en alguna casa, además de las ganas vivir a pesar de los cototos que los chicos hip hoperos le habían propinado, se anotaba para viaje hacia Alemania ese fue su pensar y su decisión.

—Pero como lo haremos, se preguntaban, mientras comandante zorzal caminaba, como un caballo de ajedrez, tocándose la barbilla, forma típica cuando, un zorzal de fuerza aérea pensaba profundamente, en un tema delicado.

Arfil negro lo observo, detenidamente y le recordó de sus amigos del tablero, y por algunas discusiones, con los cuatro caballos de la ajedrez dijo bah, es una locura de aquí no saldremos nunca.

—Si creo poder ayudar dijo el comandante Zorzal, desde hace algún tiempo tenemos una amistad con el grupo halcones peregrinos, quienes surcan los cielos de Alemania. —Y que no están en peligro de extinción dijo su contramaestre chincol, —no, no cierto hombre de nombre Otto y apellido Kleinschmidt, llevo un par de ejemplares hace ya muchos años, y los hizo anidar en Alemania, de acuerdo a mis conexiones aéreas enviare mensajes, que nos permitan contactarnos con tan prestigioso grupo de aves. Hurra, viva, bravo fueron los vítores mas escuchado luego que comándate zorzal terminara su alocución.

Debido al olor impregnado por el ataque recibido y el hambre fiera que atacaba a los ratones poetas, muñeca sin orejas, les ofreció ir a la habitación de Matías, que no regresaría a su habitación hasta el próximo fin de semana, además de algunos trozos de pan fresco, que había quedado en el horno de casa. —Si vamos, quiero sacarme este olor, tendrás una ducha o tina dijeron los ratones poetas, quienes se hicieron cargo de tirar, el carrito de palitroques hasta la casa.

Martes dijo el comandante zorzal ,buen tiempo para hacer las llamadas necesarias a las aves que cruzaran la cordillera, creo que durante ese tiempo tendremos alguna noticia dijo y tomando buen viento ,voló orillando el lago y siguiéndolos hasta la casa, con los sarcasmos de arfil negro, quien le había tomado distancia por caminar como los caballos de la ajedrez.

—Bueno por lo visto este lugar es estupendo, dijeron los ratones poetas, quienes encendieron la luz del velador y comenzaron a lanzar versos, de sus poemas más consagrados por la alta aristocracia de todos los tiempo. Arfil negro, muñeca sin oreja, termo verde y algunas aves del escuadrón del comandante zorzal, parecían ser elevados y trasformados en cada verso, con trajes asombrosos, fabulosos. La velada duro hasta altas horas de madrugada y termino con los poetas ratones asustados, metido en una de las dos gavetas de zapato de habitación, luego que lechuza se percatara de su presencia en el interior de la casa, que para suerte de ellos, no contaba con alguna ventana abierta o una rendija grande, donde cupiera así que a cada momento, se chocaba en el vidrio de la ventana, que daba al jardín.

Los choroyes habían comenzado su emigración a las planicies sureñas, cuando fueron interceptados por algunos chincoles, quienes le pidieron informarles, si veían algún halcón peregrino u otra especie que atravesara la cordillera de los Andes, hacia la Argentina.

La oscuridad que producían los choroyes al volar juntos por cielo, era como cuando ocurrían eclipses.

Todas las aves que volaban por los alrededores, los acompañaban, un momento y les enviaban, saludos a otros parientes de su misma especie que vivían, en las planicies sureñas.

Los dos chincoles se alejaron varios kilómetros, con los choroyes y acompañarles según las ordenes de comandante zorzal.

Los ratones poetas y los demás, dormían plácidamente aprovechando el cambio de las manecillas del reloj, que los hacía dormir una hora más, cuando comandante zorzal con sus plumas de gala de la fuerza aérea del lago, llego con algunos informes golpeo la puerta y luego la ventana, sin conseguir entrar, hasta que muñeca sin orejas, pudo verle tratando de entrar por una de las pequeñas cuatro rendijas del techo. —No, no comandante se puede lastimar una de sus alas, espéreme un momento dijo muñeca quien despertó a uno de los poetas ratones.

—Antes de lo previsto, antes de lo previsto dijo más de una vez, despertando a todos en la habitación, recibiendo los vítores correspondientes y aplaudidos por todos.

—Bueno her comandante, díganos que noticia nos trae, antes de lo previsto dijeron todos.

—Nuestros chincoles, hicieron contacto con una bandada de zarapitos, que según los choroy, han bajado en alguna playa sureña, miren dijo sacando un dosier de fotografías que los zarapitos habían enviado a sus familiares en Sarajevo y Madrid. No se preocupen sus familiares recibieron sus correos, ustedes deben saber que nuestro trabajo de inteligencia, nos resguarda de eso que hoy esta boga, el calentamiento global donde muchas de nuestras afiliadas han sufrido…

Oooh, oooh, ahhhhh, dijeron sorprendidos por la información, que comandante zorzal les daba de acuerdo a los informes, hoy por la tarde llegaran al lago, deben estar ahí listos para viajar los viajeros dijo con voz de mando.

La banda de zarapitos llegaron a la hora señalada, aun siendo bastante tímidos y poco conversadores, los ratones poetas le sacaron el cansancio de el agotador vuelo, con versos que le remecieron cada pluma cansada, además se encontraron como en casa y se dieron tiempo para comentar variadas anécdotas de sus viajes.

—Por lo visto les faltaba reponer fuerzas dijo rati-verso y les dio una bandeja de granos, que habían encontrado, al rato volverían a su hábitat natural el cielo.

Muñeca sin orejas, había echado varias cosas en su maleta de suvenires, pero quien venía a cargo de la escuadrilla de zarapitos, prefirió dejar lo estrictamente necesario una libretilla y un lápiz, con eso muñeca sin orejas, relataría el vuelo a Alemania.

La despedida fue entre llantos, arfil negro, termo verde y muñeca sin oreja, no dejaban de agradecer mientras los ratones poetas declamaban sus versos, mientras el escuadrón de zarapitos se ponía en marcha y un pequeño escuadrón, comandados por zorzal los escoltarían hasta los márgenes del lago.

Adiós, escriban pronto, fueron las frases repetidas más veces, por los ratones mientras el grupo de zarapitos se perdía entre los cerros.

Las semanas pasaron rápido, cuando comandante zorzal llego a la habitación de Matías, lo vio moverse en la cama, y pensó que algo le habría sucedido a los ratones poetas, sobrevoló la casa y en una rendija del segundo piso paso al interior.

—Muchachos hola están allí dijo varias veces, pero sin encontrar respuesta, cuando caminaba nuevamente a la rendija escucho una voz. —Acá aquí abajo dijo una voz, y se encendió una luz de linterna pequeña, —son ustedes, como están, traigo noticias de los viajeros. — Pase her comandante dijo rati verso, ofreciéndole una silla dedal.

—Hemos tenido problemas, hace unos días vinieron a desratizar y raton-history fue atrapado del pie por una de las trampas.

Para los ratones poetas

De muñeca sin orejas

Hemos llegado todos sanos y salvos tuvimos algunas bajas en el escuadrón de zarapitos antes de llegar a Madrid fueron capturados por odiosos cazadores humanos.

Luego fuimos llevados, en el espinazo de unos cernícalos, hasta Alemania, la operación de termo verde fue todo un éxito y fue enviado Anklam, está en la casa de una familia serbia, sirviendo café con leche, arfil negro será intervenido la próxima semana y será suplente en un partido de ajedrez de madera de alerce, no sé, si el satélite, llevara la señal al lago, está en el equipo del compañero Karpov, quien anda de gira por Múnich.

Yo bien, pasare una temporada en el fabrica, hasta navidad y además tengo las fotos de la nueva tenida, que les parece, esa no soy yo, es una modelo de fábrica de juguetes.

Espero se encuentren bien, es posible que regrese a Sudamérica, no sé cuando, todo lo definirá el viejito pascuero, con sus duendes, aquí le llaman santa Claus según supe, además de san Nicolás según me dice el cirujano tratante saludos y cuídense.

Muñeca sin Orejas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s