Un viaje recomendado. Autor: Liliana Savoia

Leticia caminaba por el  Campo de Marte a la orilla del río Sena. Le parecía que en París  crecían voces entre las hojas de los árboles, quizás, pensó, para contarle historias.

El psicoanalista la había examinado con cuidado, desde ese silencio que rara se vez se quebraba Le había hecho remover sus cordón intrauterino, a sus padres daltónicos que no conocían su color. Allí estaba después de seis años tratando de encontrar respuestas, verdades simples, absolutas, categóricamente relevantes. Sin embargo esa tarde de martes te terapia comenzó diferente, –Leticia, creo tener la  solución para usted”. Quedó sorprendida, desde los años que se atendía con él nunca le había hablado así, tan abiertamente.

Lo escuchó con atención y al retirarse del consultorio decidió ponerla en práctica. De todos modos, la distancia no le importaba. Desde Madrid tardaría en llegar 12 horas aproximadamente,  recorriendo una distancia de1281 Km.

El itinerario más rápido sería  yendo por Irún–Hendaya hasta Bayona, tomando la nacional N-10 hasta Burdeos y de allí la autopista A-10 y allí París. ¿Qué tendría la ciudad además de su belleza para ser recomendada por su terapeuta? Decidió recorrerla, quizás por sus calles se develaría la velada propuesta.

Cuando vio la torre, el  monumento parisino, símbolo de Francia y su capital, la conmovió. Pudo darse cuenta que siempre había soñado estar en ese lugar, pero nunca de manera conciente.

Mientras se acercaba a ella, con pasos lentos, que le permitieran la lectura leyó que fue  el noveno lugar más visitado de Francia en 2006 y el primer monumento de pago más visitado del mundo con 6.893.000 de visitantes en 2007. Ella pagaría también para subir, el monumento lo merecía.

Con una altura de300 metros, prolongada más tarde con una antena a325 metros,la Torre Eiffelfue el edificio más elevado del mundo durante más de 40 años, hasta que la superó el edificio Chrysler, de Nueva York, en 1930.

Ya en el ascensor, un guía español  que habían contratado junto a un grupo de turista de habla hispana, les comenzó a referir la historia de su creador, Alexandre-Gustáve Eiffel. El joven, casi hablaba para ella, Leticia percibió su atención pero la circunstancias le incomodaba.

El joven seguía explicando que quien la concibió había nacido en Dijon , Francia, el 15 de diciembre de 183 En 1855, tras graduarse en la École Central des Arts et Manufactures, fue contratado por una empresa belga especializada en ferrocarriles; trabajando ella pasó varios años en el suroeste de Francia, como supervisor de las obras del g puente del ferrocarril sobre el Garona, en Burdeos.

En 1864, establecido como «constructor» y dueño de su propia compañía, se dedicó exclusivamente a los trabajos con estructuras de hierro; diseñó, sobre todo, puentes para el ferrocarril. Esta actividad resultaba especialmente importante en una época en la que la expansión de este medio de transporte determinó la necesidad de construir puentes capaces de soportar el peso cada vez mayor de unas locomotoras paulatinamente, iban alcanzando más velocidad Entre 1867 y 1869, Eiffel con yó cuatro viaductos en la línea férrea entre Gannat y Commentry, al oeste de V el más impresionante de ellos es el de Rouzat.

Eiffel trabajó en estructuras como la Galeriedes Machines para la Exposición Parísde 1867, las estaciones de ferrocarril de Toulouse y Agen o el puente Pia María sobre el Duero, en Oporto (1877), provisto de un arco de 160 mde anchura. después, en 1884, el propio Eiffel superaría este récord en el viaducto del Garabit sobre el río Truyére, en la región de Cantal, al sur de Francia; con sus 120 m, fue durante muchos años el más alto del mundo. También proyectó la estación de ferrocarril de Pest, en Hungría, y la cúpula del observatorio de Niza. Paralelamente tuvieron enorme éxito sus diseños para puentes portátiles, que se vendían desmontados en piezas por todo el mundo, para ser construidos in situ. Sin embargo, las dos obras que le dieron fama imperecedera fueron la estatua la Libertad y la torre Eiffel.

El guía había permanecido a su lado durante toda la recorrida y Leticia iba perdiendo en forma paulatina esa incapacidad que la inmovilizaba frente a sexo opuesto y en especial si no habían sido presentados antes

–Saben que fue construida en dos años, dos meses y cinco días en controversia con los artistas de la época, que la veían como un monstruo de hierro, dijo con una sonrisa.[] Inicialmente utilizada para experimentos científicos, hoy sirve, además de atractivo turístico, como emisora de programas radiofónicos y televisivos.

El ingeniero la proyectó parala Exposición Universalque conmemoraba el centenario dela Revolución Francesa.Sus planos fueron elegidos entre más de setecientas propuestas presentadas. A Leticia la voz se le fue metiendo en la piel, le iluminaba el pelo y por primera vez en años se sintió libre como un pájaro.

El muchacho continuaba con sus explicaciones: Las posibilidades de la arquitectura metálica alcanzaron su punto culminante con la construcción de esta torre, la más alta de la época. En este sentido, las investigaciones del ingeniero en el campo de tas vigas de celosía y de su resistencia al viento resultaron fundamentales. Los trabajos empezaron en la explanada del Campo de Marte el 1 de julio de 1887, y terminaron dos años después; en ellos intervinieron unos 250 obreros. Como material básico se empleó hierro forjado y colado sin revestir. En función de la naturaleza puramente estética de la torre, Eiffel la coricibió como una estructura abierta, elemento que le proporciona una mayor ligereza. Gracias al original entramado de las vigas, incluso con viento huracanados, la torre nunca se inclina mas12 cm. Para anclar la estructura en el suelo, Eiffel colocó cuatro pilares utilizan un sistema de prensa hidráulica que ya había experimentado en la construcción de algunos de sus puentes. La torre se sustenta sobre grandes arcos parabólicos y, como ha indicado, carece de funcionalidad alguna (en la actualidad está coronada por una antena de comunicaciones). Los ascensores acristalados, diseñados por la estadoudinense Otis Elevatór Company, contribuyeron a hacer del monumento una de las principales atracciones turísticas del mundo. Construida sin errores, sin accidentes y retrasos, tal como señaló la revista Scientíflc American en Junio de 1889, la torre fue inaugurada entre la admiración popular por Eduardo, Príncipe de Gales.

Al llegar al mirador se alejó del grupo para dirigirse a ella.—Te ha gustado la historia. —-Mirá, te propongo que después de terminada la excursión tomemos un café, te voy a llevar a uno muy pintoresco que conocí cuando llegué a Paría, está cerca de aquí . Si gustas te contaré cómo llegué a convertirme en guía turístico. Leticia no contestó estaba inmovilizada.

El joven reunió al grupo y continuó su relato :–Durante cierto tiempo, la torre corrió el peligro de ser desmantelada, ya que fue considerada por muchos como una abominación de la arquitectura moderna. Especialmente «ofendidos» se mostraron algunos intelectuales y artistas, como el poeta Paul Valéty La polémica alcanzó su punto culminante en 1887, con la aparición de manifiesto titulado Protesta de artistas en el periódico Lé Temps. En él, personalidades de renombre del mundo da la cultura solicitaban el abandono del proyecto en estos términos: «Escritores, escultores, pintores y amantes apasionados de la belleza hasta ahora intacta en París, venimos a protestar con todas nuestras fuerzas y con toda nuestra indignación en nombre del gusto francés despreciaclo y en el nombre del arte y la historia francesa amenazados en contra de la erección en pleno corazón de nuestra capital de la inútil y monstruosa torre Eiffel.

Otros ciudadanos, sin embargo, mostraron su complacencia; una vez clausuradala Exposición, el gusto del público ya se había hecho a la presencia del moderno monumento, que no fue desmantelado a los veinte años de su construcción, como se planeó en origen.

La visita terminaba y todos tomaron caminos diversos, Leticia, venciendo sus miedos se acercó al guía y le contestó:–Acepto tu invitación, me llamo Leticia y vos cómo te llamás.

Caminaron por los campos de Marte rumbo al oeste, ella pensaba que quizás era esa la solución a la que se refería su terapeuta, Lo averiguaría. Había hecho demasiados Km  para desaprovecharla.

Se sintió llena de sueños, con ojos de golondrina. El aroma de París le resultaba maravilloso. Debía permitirse ser feliz, una vez, por lo menos.

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